UNA ESCUELA DE LAS VARILLAS HIZO CONTROL DE ALCOHOLEMIA EL PRIMER DÍA DE CLASES

¿Polémica en puerta? Tras el "Último Primer Día", el festejo de alumnos de sexto año que preocupa a padres y docentes, el 15% de los chicos estaban alcoholizados. Notificaron a las familias y las autoridades analizan si habrá sanción. Desde el colegio defendieron la medida.

Entre la noche del martes y la madrugada del miércoles, alumnos del último año festejaron el UPD (Ultimo Primer Día), una costumbre que comenzó a practicarse no hace mucho en las escuelas secundarias del país, que despierta polémica y preocupación por el consumo de alcohol y el estado en el que algunos chicos llegan a la escuela.

Ante ello, en la localidad de Las Varillas, las autoridades de la escuela Dalmacio Vélez Sarsfield, con colaboración de personal municipal, llevaron a cabo controles de alcoholemia a los estudiantes el primer día de clases y en el 15% de los casos, el resultado fue positivo, es decir, se detectaron unos 15 alumnos del último año de cursada con halitosis alcohólica.

La directora del establecimiento, Graciela Alé, no minimizó la situación pero dijo que "no escapa a lo que ocurre todas las semanas con las llamadas reuniones de prepromo y previas".

"Se detectaron 15 chicos  sobre un total de 100 que llegaron a la escuela con halitosis alcohólica y que después la gente de Seguridad Ciudadana determinó que tenían entre 0,1 y 0,25 de alcohol en la sangre", precisó en diálogo con FM identidad. 

"Para no llamar a los cien padres de la escuela, decidimos individualizar los casos y algunos alumnos debieron ser retiraros del establecimiento. De todas maneras, hay que aclarar que no estaban en un estado grave de ebriedad", contó Alé.

"La tolerancia cero para el consumo de alcohol debe aplicarse también en el ámbito escolar, de hecho, muchos alumnos se trasladan en moto hasta la escuela", agregó.

Los chicos en la noche del martes "debían estar durmiendo temprano y al mediodía, almorzando con la familia. Entonces, el pedido es hacia las familias para que colaboren es en ese sentido".

Reconoció que "las familias que llamamos se sintieron avergonzadas y se mostraron preocupadas ante lo ocurrido con sus hijos. Hay que poner límites concretos. La intención siempre es la de cuidar y apoyarnos mutuamente familia y escuela".

Alé rescató que "dentro de lo preocupante, fue una jornada de aprendizaje. Estamos frente a un problema social que debemos abordar como adultos. Entendemos que debemos mirar lo que está pasando con nuestros jóvenes y actuar. No quisimos demonizar a nadie, sino atender un problema".

 

¿Habrá sanción?

"Vamos a analizar si se sancionarán a los 15 chicos que por la ingesta de alcohol no estaban en condiciones de quedarse en la escuela ese día, el primero del ciclo lectivo 2019 -dijo la directora-. Mientras tanto, para nosotros, como escuela, hablar con los padres vale más que cualquier sanción".

"Creo que estuvo bien lo que hicimos, nos ayuda en la relación familia-escuela", añadió.




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