UN REMATE QUE SIRVIÓ PARA AYUDAR Y APRENDER

Con gran convocatoria de público se llevó a cabo esta subasta solidaria en el Polideportivo del Instituto Fasta. Lo recaudado será a beneficio del Colegio Fasta Jesús de la Misericordia, de San Cayetano.

"¿Quién da más?, vamos, que este lote merece un precio mayor? ¿Quién da más?" Esa frase se escuchaba con fuerza por parte de los entusiastas rematadores que ayer sábado formaron parte del primer remate solidario a beneficio del Colegio Fasta Jesús de la Misericordia, de barrio San Cayetano.

La subasta comenzó en horas de la mañana en el Polideportivo del Instituto Fasta Inmaculada Concepción. Allí se dieron cita miembros del Colegio Profesional de Martilleros y Corredores Públicos de San Francisco junto a un grupo de estudiantes de la carrera de Martillero y Corredor Público que dicta la Universidad Fasta y que encontraron en esta experiencia un importante campo de acción para el desarrollo de su actividad.

Desde muy temprano se podía observar a un grupo de estudiantes de nivel secundario colaborando en el cuidado de los diferentes lotes que se pusieron a remate. Junto a ellos se encontraban personas vinculadas con el Nivel Inicial del Instituto Jesús de la Misericordia atendiendo la cantina mientras que los estudiantes de la carrera de Martillero y Corredor Público debutaban en la actividad llevando adelante las diferentes subastas.

El primer remate solidario reunió 320 lotes

En esta oportunidad se logró reunir 320 lotes compuestos de los elementos más diversos. Muebles antiguos, juguetes, bicicletas, cuadros, electrodomésticos, televisores, radios, cascos y hasta una flamante cava de vinos que se convirtió en una de las principales atracciones formaban parte de los objetos que fueron donados y puestos a remate.

Estos lotes fueron confeccionados por donaciones realizadas por la comunidad educativa de Fasta y vecinos de la ciudad que se sumaron a esta iniciativa solidaria.

Cabe señalar que el producido de esta subasta, sumado al porcentaje que cedieron los martilleros que intervinieron, se destinará para financiar la construcción del piso del Salón de Usos Múltiples del Instituto Fasta Jesús de la Misericordia.

La boleta mínima de cada objeto subastado partía en 200 pesos pero de inmediato ese precio quedaba descartado por el entusiasmo puesto de manifiesto por las personas que pujaban para llevarse las ofertas del remate.

El primer remate solidario reunió 320 lotes

Entre los lotes presentes se consiguieron muy buenos precios. Aproximadamente una decena de ellos se subastaron con precios que oscilaron entre los 6.000 y 7.000 pesos lo que mostró a las claras la calidad de los productos que se ofrecieron a la venta.

Claudia Maine, es la coordinadora de la Universidad Fasta, dialogó con LA VOZ DE SAN JUSTO para explicar las características de esta subasta y el beneficio que la misma traía para potenciar las prácticas entre los estudiantes de la carrera.

El primer remate solidario reunió 320 lotes

"El remate solidario es todo un éxito" comentó para luego recordar que esta actividad "fue organizada para celebrar los 20 años de la llegada a San Francisco. De esta manera, el Instituto Superior y la Universidad estamos trabajando para subastar estos bienes en compañía de los expertos, que son los miembros del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos quienes generosamente, además de haber tenido esta idea, les enseñan a ejercer la función a sus futuros colegas".

El primer remate solidario reunió 320 lotes

Además, destacó que los martilleros y corredores públicos que intervinieron en esta subasta "han tenido una actitud digna de destacar porque además de donar su trabajo muchos de ellos también donaron objetos para la subasta. No solo se pusieron al hombro este remate sino que son parte protagonista de esta actividad. Estamos muy agradecidos por esto".

Los organizadores destacaron el éxito de la iniciativa

Por la convocatoria y el éxito que tuvo la iniciativa, esta experiencia podrá replicarse otras veces para seguir colaborando con las instituciones y los alumnos aprender el procedimiento y detalles que implican las subastas como la realizada este sábado.

 

 

Una vida de martillero 

 Eduardo Cremasco lleva 43 años en el desarrollo de la profesión de martillero. Durante más de 4 décadas formó parte de estos emotivos procesos por diferentes lugares de la provincia de Córdoba y logró subastar numerosa cantidad de lotes de elementos que encontraron nuevo destino a partir de los remates.

Cremasco fue el encargado de abrir la subasta con el primer remate. Con gran oficio comenzó batiendo su pequeño martillo en medio de una gran emoción ya que "hacía muchos años" que no retomaba esta actividad.

Eduardo Cremasco 

"Fue muy emocionante cuando comencé con el martillo. Sentí mucha emoción y se me llenó el corazón por formar parte de algo tan hermoso como esta experiencia solidaria".

Tras rescatar la vigencia de la carrera que se lleva adelante en la Universidad Fasta, Cremasco destacó el aporte de la ley Nº 7191 que rige la actividad de los martilleros y corredores públicos.

Además  hizo hincapié en "la decisión del Ministerio de Educación de la Nación cuando hace seis meses dictaminó que somos el único colegio que puede otorgar la matrícula profesional".




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