RAMÓN EL “ABUELO” QUE CONSIGUE LA LECHE DE YEGUA PARA QUE ISABELLA PUEDA CRECER

A esta niña de nuestra ciudad le diagnosticaron alergia a la proteína de leche de vaca. Para su familia no era sencillo conseguir la leche de yegua -la única alternativa, según los médicos, para que su tratamiento avanzara- porque no hay gente preparada para ordeñar estos animales. Pero fue posible gracias a un gesto de solidaridad y empatía que cruzó el camino interprovincial.

Aunque es domingo y pleno invierno, a Ramón Ricardo Picco no le importa levantarse bien tempranito para ordeñar a su yegua y conseguir la leche que ayudará a crecer y mejorar la salud de Isabella Moya, la pequeña de 18 meses de barrio la Milka, que tiene alergia a la proteína de la leche de vaca y no tolera ninguna fórmula especial.

No la conocía, sin embargo, para Ramón que vive en Frontera, Isa es "una nieta más", desde el momento que decidió colaborar con la leche de su yegua "Pantera" que todavía amamanta a"Pipa", la potranquita que nació en diciembre pasado. 

Se emociona cada vez que la niña llega junto a sus papás a buscar las botellas con el alimento tan valioso para su salud y demuestra que la solidaridad también une familias y corazones.

Verónica Mastrogiovanni, la mamá de Isa, lanzó hace unos días a través de las redes sociales un pedido urgente para conseguir la leche de yegua y como siempre la solidaridad se multiplicó. Recibió donaciones de gente de nuestra ciudad, Frontera e incluso de otras provincias como Entre Ríos. Pero es solo el comienzo, ya que la niña deberá tomar esta leche durante varios meses y la campaña sigue adelante.

Tiene muchas proteínas

Ramón se dedica desde chico a domar caballos, trabaja en las ferias ganaderas de Monte Redondo y San Francisco y es uno de los tantos que donan la leche tan difícil de conseguir a Isabella. Emocionado, aseguró a LA VOZ DE SAN JUSTO que se siente muy bien de poder ayudar a una nena a alimentarse porque no puede tomar otra leche.

Ramón  adoptó a Isabella como "nieta" 

"Por los chicos hago todo, me siento muy bien. No la conocía a Isabella y desde el primer día que nos vimos me tiró los bracitos y me siento como si fuera su abuelo, es una nieta más. Para no sacarle toda la leche a la potranca, a la tardecita las separo y a la mañana temprano ordeño la yegua para que Isabella tenga la leche", explicó.

Desde chico Ramón trabajó con caballos y no es la primera vez que le piden leche de yegua para algún chico. "Sabemos que primero está la leche de madre y después la leche de yegua, que tiene muchas proteínas. También en el campo sé que se usa la leche de perra para pasarle en las encías a los chicos que no le salen los dientes a tiempo".

 

 

 

 

La vida de Isabella con alergia a la leche de vaca

Isabella comenzó a sufrir diarreas y cólicos desde que nació, estuvo internada y no aumentóbien de peso. Su mamá Verónica consultó a varios pediatras que le decían que era algo normal que todavía tenía que seguir creciendo, al año le diagnosticaron alergia a la proteína de la leche de vaca (Aplv).

Llantos persistentes sin motivo aparente, reacciones en la piel, problemas gastrointestinales como reflujo o cólicos, diarreas con moco o sangrado, tos, son algunos de los síntomas de esta alergia alimentaria, la más frecuente en la infancia y que afecta a más de 7.000 niños cada año en la Argentina.

Nacen anualmente en el país unos 700.000 niños y se estima que la Aplv tiene una incidencia de entre el 1 y el 1,2%.

Tras el diagnóstico, a Isabella se le indicó una dieta y distintas leches especiales para la alergia pero no las toleró, no aumentaba de peso y se enfermaba seguido. Por eso, con la ayuda de Desarrollo Social del municipio de San Francisco y el secretario de Salud Fernando Giacomino, llegó al consultorio del doctor Carlos Rezzónico en Córdoba, que le dijo que la única alternativa para comenzar un tratamiento que mejore su estado es darle leche de yegua. El tratamiento recién comienza, deberá seguir tomándola durante varios meses.

"El doctor Carlos Rezzónico me confirmó el diagnóstico de la alergia a la proteína de la leche de vaca y me explicó que a raíz de eso Isabella sufrió consecuencias en sus intestinos y tiene que desintoxicarse", contó su mamá.

También se le indicó un análisis para saber si sufre de fibrosis quística.  "Esto es porque la diarrea y los problemas respiratorios son dos síntomas de esa enfermedad-siguió Verónica -. De todas maneras, no tiene todos los síntomas y no es seguro que la tenga".

Aseguró que nunca había escuchado hablar de esa alergia. "Para mí fue algo nuevo. Me explicaron que no existe un estudio específico para diagnosticarla pero sí se puede determinar por los síntomas que son las diarreas crónicas y problemas respiratorios, ella siempre está resfriada y tiene tos".

Isabella estuvo internada en el Hospital de Niños de la Santísima Trinidad, en Córdoba, con una neumonía grave el mes pasado y actualmente lleva adelante una dieta de desintoxicación, toma leche de yegua y agua de arroz.

El proceso

Cuando recibe la leche de yegua, para que Isabella pueda tomarla sin problemas, su mamárealiza un proceso para que sea segura."Como no se puede hervir porque se corta, lo que hago es calentarla dos veces y después ya la puede tomar. La leche se puede guardar en el freezer durante seis meses", precisó Verónica.

"Estoy muy agradecida con los que me ayudan como Ramón para realizar el tratamiento. Muchos me llaman no solo para donarme leche sino también para contarme que pasaron por lo mismo y así descubrí más cosas sobre esta alergia", continuó.

 

En casa junto a su mamá Verónica Mastrogiovanni y su papá Víctor Moya. Isabella tiene que realizar el tratamiento con leche de yegua durante varios meses

 

Postergar vacunas

La alergia le provocó otros problemas a Isabella, en ese caso con el calendario de vacunación ya que no puede colocarse algunas vacunas todavía porque hay dosis que tienen la proteína de la leche de vaca.
"Hay mamás que corren el riesgo de ponerle las vacunas, pero el médico me aconsejó que por el momento suspenda porque tuvo una neumonía grave y quedó muy delicada y no sabemos qué reacción puede tener. Tengo que esperar un tiempo", dijo Verónica.

La más parecida a la leche materna

A Isabella no se le puede dar leche de cabra "porque tiene los intestinos muy dañados y no la tolera, porque es la más parecida a la leche de vaca. La leche de yegua, en cambio, tiene muchas proteínas e incluso se la dan a los chicos con enfermedades como el cáncer", explicóla mamá.

La leche de yegua es consumida desde la antigüedad. Sus virtudes terapeúticas fueron conocidas por los mongoles que consumían quesos fermentados y bebidas elaboradas con esa leche. También disfrutaban de los famosos baños de leche de yegua Nefertiti, Cleopatra, Pompea o Sissí la emperatriz.

Según los científicos esta leche animal es la más parecida a la materna humana. Es un alimento natural, que contiene inmunoglobulina A, lisozima, calcio, hierro, fósforo, magnesio, vitaminas A, B1, B2, B6, B12, C, D, E, K, Omega 3 y 6, además de proteínas, hidratos de carbono, o albúmina.

 

 

"Pantera", la yegua que hace posible el alimento para Isa 

 

Cómo ayudar y ser ayudado 

La campaña para obtener la leche de yegua para Isabella afortunadamente tiene un gran éxito. Su familia consiguió la cantidad suficiente para empezar el tratamiento pero la niña continuará necesitándola por mucho tiempo más.

Es que el proceso recién comienza y según dijo Verónica, será bastante largo. Los cambios comenzarán a verse recién en un mes.

En San Francisco y la zona existe un grupo de Whatsapp llamado Aplv (Alergia al proteína de la leche de vaca) integrado por madres y familias en el que se comparten consejos, recetas e incluso se ayudan con las leches especiales porque son costosas y muchas veces no tienen cobertura de las obras sociales.

Los interesados en ayudar a Isabella con leche de yegua o participar del grupo, pueden llamar al teléfono (03564) 15587505.

Para retribuir el gesto, la familia Moya también quiere ayudar y por eso, ofrece a quienes necesiten tarros de leche NeoKate Junior especial que su hija no tolera."Es importante que quienes realmente la necesiten traigan la receta de un médico, porque los tarros son costosos y difíciles de conseguir", señalaron.




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