POR LA CRISIS, BOMBEROS SAN FRANCISCO PERDIÓ 600 SOCIOS EN EL ÚLTIMO AÑO

Las dificultades económicas los complican igual que a muchas otras instituciones. Apuestan a la obtención de recursos por otras vías para afrontar, por ejemplo, el costo de equipos. Cuestionan que los aportes estatales se repartan sin discriminar tamaño del cuartel ni demandas.

Pese a ser una de las entidades con más asociados en San Francisco, la Sociedad Bomberos Voluntarios -que en abril cumplió 82 años- no escapa a los efectos de la crisis nacional ya que unos 600 asociados renunciaron a pagar su cuota en el último año.

La cifra revela que solo en los últimos 12 meses, Bomberos redujo en un 10 % la cantidad de adherentes, que actualmente se ubica en los 6.000 socios.

Con una caída mensual promedio de 50 socios que dejan de pagar sus cuotas porque tienen inconvenientes económicos para llegar a fin de mes, la institución debe incrementar sus esfuerzos para compensar la pérdida.

La cuota mensual mínima por asociado es de $70 que abona el 90 % del padrón de socios mientras que el 10 % restante paga cuotas de $110. Para empresas e instituciones, el aporte es de $ 250.

"Tenemos que trabajar muy fuerte para mantener la masa societaria y de esa manera poder paliar la crisis", indicó el presidente de la Sociedad Bomberos Voluntarios, Darío Muratore, quien agregó que "nuestros cobradores nos dicen que la gente hace un esfuerzo grande por pagar las cuotas y aun así se siguen cayendo socios".

Pese a que se suelen incorporar nuevos adherentes, al mismo ritmo se producen deserciones por la pérdida del poder adquisitivo de la gente.

"En los últimos tres años no hemos podido despegarnos de los 6.000 socios, a pesar de nuevas incorporaciones que se fueron agregando", señaló Muratore.

Campaña de socios

Para asociarse, los interesados pueden acercarse al cuartel de avenida Garibaldi 306. Se lleva a cabo una campaña de socios.

"Nuestros bomberos salen a las plazas a hacer campañas y además recibimos las visitas de colegios e instituciones. Eso nos genera la posibilidad de nuevos socios", dijo Muratore.

Rescató asimismo el trabajo de la subcomisión de socios. Este organismo, integrado por miembros de la comisión directiva, trabaja de manera estratégica para generar nuevas alternativas de asociados.

El aporte que surge de las cuotas societarias forma parte importante de los recursos con los que mensualmente cuenta la entidad y que le permite afrontar parte de su funcionamiento.

Además de las cuotas, otros medios de obtención de fondos se dan por la División Seguridad S.A. y el ingreso por espectáculos que se desarrollan en el salón.

Piden revisar esquema de distribución de los subsidios

La obtención de recursos por otras vías también complica a Bomberos, que debe hacer frente al costo de equipos (muchos importados), cuyo valor se disparó el último año con la trepada del dólar.

Si Nación y Provincia cumplen, cada uno de los más de 170 cuarteles cordobeses recibirá este año 2,7 millones de pesos en subsidios directos.

Esos aportes son iguales para todos los destacamentos, sin importar la demanda que atienden ni los bomberos que posean, por lo que son suficientes para los pueblos chicos pero no alcanzan a cubrir los costos en los de ciudades medianas y grandes, donde se requieren salidas diarias por múltiples emergencias y mayor inversión en equipamiento.

La Provincia de Córdoba, por su parte, ya sin el impuesto al fuego derogado en 2017, destina recursos de su presupuesto para sostener el Plan de Manejo del Fuego. Para este año, asignó una partida de $274.000.0000 (en 2018 había sido de $180.000.000). De ese total, unos 136.000.000 se prometieron derivar en forma directa a los 174 cuarteles. Una vía es un aporte de $429.000 anuales, en dos cuotas, a cada cuartel.

La manera de distribuir los fondos significa que un cuartel con tres vehículos y una decena de efectivos que puedan tener 50 salidas al año recibe lo mismo que el de San Francisco donde actualmente revisten 80 bomberos, cuenta con 16 unidades y que actúan en 700 salidas en el mismo período.

Muratore explicó que "esa desigualdad es el motivo de la queja que nosotros hacemos de manera permanente. Necesitaríamos que los subsidios sean distribuidos de forma más justa, es decir, no de una forma igualitaria con el resto de los cuarteles".

En el ámbito nacional ocurre una situación similar: el subsidio se distribuye desde el Consejo Nacional de Bomberos Voluntarios con un criterio de igualdad entre los cuarteles, más allá de la magnitud que tengan los mismos.

Resignar inversión

La situación generada por la restricción en el ingreso de recursos económicos trae aparejado una menor cantidad de inversiones que las que se habían previsto originalmente.

"A veces debemos privarnos de ciertas inversiones que nos permitirían estar a la altura de otros cuarteles de bomberos, incluso, de otros países. Nosotros pretendemos tener a nuestros bomberos lo más cuidados posible y que se dañe la menor cantidad de materiales cuando acudimos a algún siniestro", indicó Muratore.

"Cuando nuestros bomberos acuden a un incendio estructural, usan un casco especial para ese tipo de siniestros. Y cuando salen a un incendio de pastizales los bomberos tienen que salir con el mismo casco. La diferencia es que el casco para incendios estructurales pesa cinco kilogramos mientras que el otro pesa 700 gramos. Hoy comprar 100 cascos para incendios forestales es imposible para nosotros" ejemplificó por último.




SEGUI LEYENDO...

Menu