NUNCA ES TARDE

Tras iniciarse hace 9 años en la disciplina, Silvia Pereyra, a sus 46 años, fue una de las ganadoras en la Maratón Internacional Vuelta al Lago San Roque de 42 kilómetros, distancia que corrió por primera vez.

Se sabe que el paso del tiempo no debe ser obstáculo para realizar aquello que deseamos. Tampoco desechar nuestros afanes por considerar que ya no tenemos edad, por el contrario, nunca es tarde para llevar a cabo algo útil y beneficioso, que cualquier momento es bueno para emprender aquello que nos reporte placer o felicidad.

Un concepto en el que encaja perfectamente Silvia Pereyra, una aficionada al atletismo, que como muchos otros, un buen día se animó a cumplir con un objetivo deportivo, y previa preparación, comenzó a competir en diferentes pruebas pedestres.

Claro que días atrás, a sus 46 años, tuvo la enorme satisfacción de subir a lo más alto del podio de su categoría, en la 4º edición de la Maratón Internacional Vuelta al Lago San Roque de 42 kilómetros, distancia en la que participó por primera vez.

"Fue una doble alegría porque fue la primera vez que corría esa distancia y terminé ganando en mi categoría. Nunca pensé en ir a ganar, la meta era solamente llegar. Y me asombró también el tiempo porque hice 4horas 20 minutos, así que por ser la primera vez estuvo re bien", comenzó diciendo.

"Las que llegaron primeras, chicas de 20 años, le pusieron 3 horas y media, además la gente de allá está acostumbrada a que son todas subidas cuando acá me entrené en el llano", añadió.

Sobre la carrera dijo que "a estos 42k, les tenía mucho miedo por las subidas, pero la verdad que lo disfruté mucho, me cansé lógicamente, pero no me costó. Fueron unos 21 kilómetros de subida porque cuando salimos del Cucú agarramos para el lado de Bialet Massé", comentó.

"Mi entrenador Marcelo Pindado me acompañó. Al principio fue todo bien pero en los último kilómetros es como que uno necesita el aliento. Así que el triunfo es compartido porque también me ayudó en lo psicológico, porque los últimos kilómetros parecieron interminables".

"No obstante cuando vi el arco me agarró una emoción que me llevó a llorar e incluso empecé a correr más fuerte todavía, me olvidé de todos los dolores. Llegar a la meta es una sensación única que solo la experimentan los que llegan", resaltó.

"Era difícil por ser un objetivo tan largo y no sabía se podía lograrlo, si bien uno se prepara, el día de la carrera influyen muchas cosas como el clima, de qué manera te levantaste".

Claro que subir al podio resultó una situación insospechada. "Cuando subí al podio no lo podía creer. Resulta que cuando terminé el recorrido ya estábamos por irnos pero antes fui a buscar un papel que te dan donde está impreso el tiempo que hiciste y cuando le dije mi número, me avisaron que había ganado en mi categoría. Pensé que era una broma, no lo podía creer porque jamás estuvo en mi pensamiento ganar, solo quería llegar porque me había preparado para eso, era el objetivo que me había puesto".

Pero sin dudas se tradujo en el mejor premio a una preparación extensa y responsable. "Trabajo en el casino y tengo distintos horarios, pero siempre cuando terminaba la jornada laboral corría entre 10 y 15 kilómetros diarios y un día a la semana hacía fondo como ser de 26 a 28 kilómetros. Estuve preparándome cuatro meses para esta carrera".

"Realmente fue una satisfacción personal muy grande, un triunfo que comparto con Marcelo, con todos los que me acompañaron, mis hijos (Joaquín, Miguel y Micaela) que me hacen el aguante, mi hermana, sobrinas y con mis compañeros de trabajo".

Finalmente la sanfrancisqueña confesó que "empecé a correr los 37 años, ahora tengo 46. Siempre hice gimnasia y bicicleta, pero correr era la cuenta pendiente que tenía".

"Por eso nunca es tarde para empezar algo, lo que sí hay que ponerle garra, esperanza. Animarse y entrenar, porque todo se puede, no importa la edad, lo que vale es el esfuerzo que uno pone porque cuesta atender la casa, ir a trabajar y después hacerse tiempo para entrenar. Aparte el deporte te mantiene joven", concluyó.

Corrieron los 42k

Se realizó la 4º edición de la Maratón Internacional Vuelta al Lago San Roque, de 42 kilómetros competitiva, en formato individual y en equipos de dos integrantes en posta de 21 Km (medio maratón) cada uno recorriendo un circuito costanero en un marco natural único.

En la ocasión participaron seis sanfrancisqueños y un devotense quienes lograron estas clasificaciones:

La pareja conformada por Emanuel y Ezequiel Manías finalizó 45º en la general de 42K y 22º en la categoría "Equipo 61-90".

Silvia Pereyra se adjudicó la categoría "Femenino E 45-49" y fue 162º en la general de 42K.

Malvina Boero y Desiree Gramaglia terminaron 13º en la categoría "Equipo Damas 61 o Más" y 178º en la general de 42K.

El devotense Mauro Rossetti fue 18º en la general de 10K y 2º en la categoría "Caballeros C 40-49", a su vez Eduardo Gastaldi terminó 14º en la misma divisional y 71º en la general.

 

 

 

 




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