LA IGLESIA SALE A BUSCAR TALENTOS: UN LLAMADO A SERVIR

La iglesia lleva adelante la campaña de concientización sobre el sostenimiento de la obra evangelizadora en la institución. Buscan que jóvenes y adultos pongan sus saberes y dedicación también para socorrer a los demás.

Bajo el lema "compartí tu talento, compartí vida", la diócesis de San Francisco lleva adelante por tercer año consecutivo la campaña de concientización sobre el sostenimiento de la obra evangelizadora de la Iglesia.

Las comunidades de Nuestra Señora de Lourdes, de barrio La Milka, y Perpetuo Socorro, de barrio Sarmiento, trabajan en la difusión del mensaje que invita a todos a encontrar nuestros talentos, cultivarlos y ponerlos al servicio de los demás. Convocando a chicos, jóvenes y adultos a aportar al crecimiento de la sociedad.

"Todos tenemos algo para dar", afirman desde la comunidad donde, en el caso de la Iglesia de Lourdes, muchos aportan para la obra de ampliación de la iglesia, ubicada en Pasteur y Juan Díaz de Solis, que está avanzando gracias a la ayuda de los mismos vecinos que gestionan y construyen para que el templo pueda cobijar a más feligreses.

La obra de ampliación de este templo surgió por necesidad de más espacio para celebrar las misas, donde son muy concurridas, sobre todo, cuando se pide por los enfermos.

En diálogo con  LA VOZ DE SAN JUSTO, el párroco Gabriel Ghione dijo que "todos tenemos distintos talentos, solo que hay que aprender a descubrirlos y también a cultivarlos. Son muchas cosas las que podemos dar, como la escucha, la atención, el abrazo, el cariño, compartir un tiempo con personas que están solas, etc.". 

Destacó que tanto en Lourdes como Perpetuo Socorro hay muchísimos talentos puestos al servicio de la comunidad. "Están quienes se ocupan de la recaudación de los fondos, los que dirigen o trabajan en la obra de construcción, que buscan los materiales, que trabajan en la electricidad, que difunden sobre la iglesia y trabajan por los enfermos y los atienden", dijo. 

Añadió que también hay profesionales que aportan a la iglesia como por ejemplo, "arquitectos que colaboran en el mantenimiento de los edificios, contadores que nos ayudan a gestionar los recursos, abogados que nos asesoran". 

El don de brindar tiempo 

El sacerdote destacó que también hay muchas personas que comparten su tiempo y su talento para comunicar la catequesis a los niños, o visitar los enfermos, para gestionar los bienes de la parroquia, o para distintas actividades como por ejemplo llevar los programas para que se enteren de las actividades o aquellos que comparten su talento de albañilería, instalaciones eléctricas, cuidado de los techos, pintura, compartir el talento de trabajar en equipo y muchos otro.

"La idea es que cada uno pueda descubrir qué talento puede compartir con los demás y ponerlo en práctica no guardárselo. Somos un regalo de Dios y Él en ese regalo que es nuestra vida nos dotó de capacidades, de dones y talentos. La clave de la felicidad está en aprender a compartirlos a ponernos al servicio de los otros. Todos tenemos algo para dar", remarcó el sacerdote.

Segundo encuentro de jóvenes católicos 

Por otro lado, Ghione recordó que los próximos días 24, 25 y 26 de mayo en el Superdomo Municipal, se realizará el Segundo Encuentro Regional de Jóvenes de la Iglesia Católica, para el que ya hay 1.350 inscriptos.

Participarán jóvenes de toda la provincia de Córdoba que se alojarán en los colegios Sagrado Corazón de los Hermanos Maristas, Instituto San Francisco de Asís (Isfa), Fasta Inmaculada Concepción y Colegio Superrior San Martín.

El sacerdote afirmó que "actualmente los jóvenes se acercan a la Iglesia, aunque hay momentos que están más cerca y otros que parecen más distantes. Creo que hay muchos valores de la vida del Evangelio que ellos sintonizan rápidamente y aunque no estén institucionalmente cerca de la Iglesia, ciertos valores de solidaridad, de compartir, de cercanía, los captan rápidamente y se sienten parte en ese sentido".

Ghione remarcó que es "bueno que los jóvenes se puedan encontrar con Jesús y descubran el protagonismo y el valor que tienen dentro de la Iglesia y que puedan poner toda su vida al servicio de los demás".

"Los jóvenes tienen que sentirse llamados a participar del encuentro destinado a todos los que quieran hacerlo. Es una experiencia hermosa de oración, de servicio, de descubrir otros rostros de la vida de la Iglesia que quizá se desconocen cuando no se vive desde adentro", finalizó.




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