EN DEVOTO, LA CONSTRUCCIÓN NO ES SOLO COSA DE HOMBRES

Una decena de mujeres participan del curso de albañilería que dicta el municipio. Allí aprenden desde la ejecución de los cimientos hasta la terminación de la casa, lo que les permitirá a futuro hacer arreglos en su vivienda, presupuestar o ayudar a otros que lo necesitan.

Desde hace poco más de un mes, el municipio puso en marcha un curso de albañilería al cual asisten alrededor de 40 personas, de las cuales 10 son mujeres que buscan capacitarse para inspeccionar los trabajos que un profesional hace en su vivienda o bien, ser ellas mismas las que tomen la iniciativa de hacerlos, ahorrándose así el costo de contratación de la mano de obra. En otros casos, motivadas por un fin solidario.

El curso es dictado por el Ceder, a través de los arquitectos devotenses Myriam Schultheis y Diego Rocchia. Las clases teóricas se dictan los martes en el salón del Centro Comercial, mientras que los miércoles se afianzan en obra, más precisamente en viviendas del Fomuvi, los conceptos trabajados.

Entre los alumnos hay también albañiles en actividad y con amplios conocimientos en el rubro y otros que desean aprender el oficio para tener una fuente laboral. El curso es totalmente gratuito y quienes lo finalicen recibirán un certificado que avalará la formación recibida.

 

"Si la gente se capacita, todo es mucho más fácil"

"Es la primera vez que se dicta por iniciativa del municipio, quien a través de encuestas recabó la necesidad de esta capacitación", explicó a LA VOZ DE SAN JUSTO, Diego Rocchia, uno de los profesionales a cargo del curso.

"Realmente nos sorprendió la convocatoria siendo que son cerca de 40 los alumnos inscriptos y entre ellos gente que quiere aprender el oficio, como albañiles con más de 30 años de experiencia", precisó.

En este sentido, el profesional devotense dijo que "para aquellos que recién se inician, la idea es transmitir los conocimientos básicos de albañilería ya que vemos, desde el replanteo de un lote hasta la terminación de una casa. En el caso de aquellos albañiles con muchos años de oficio, mostramos la actualización de las técnicas de trabajo".

"Inclusive, aquellas mujeres que tienen su marido que es albañil y desean ayudarlos en los presupuestos, aquellos que pagan para que les construyan sus viviendas y quieren saber si lo que están haciendo es correcto; todos pueden asistir", agregó Rocchia.

El curso consta de 18 módulos (aproximadamente seis meses) y permite enriquecer los conocimientos contando con distintos niveles de capacitación entre los alumnos.

Rocchia destacó la importancia de que se dicten este tipo de cursos sobre todo en la actualidad, ya que "hoy en día se trabaja con materiales carísimos. Las familias hacen mucho sacrificio para poder comprarlos y hay muchos sueños detrás de esto, por lo que si se capacita la gente todo es mucho más fácil, hay menos desperdicios y ellos mismos pueden conocer si les están haciendo bien el trabajo o qué errores se pueden corregir a tiempo".

 

Supervisar las obras en casa

Vanesa Fabre tiene 28 años, es soltera y en pocos meses comenzarán a construir su vivienda. "Desde un principio me interesó este curso porque no tenía ningún conocimiento al respecto. En poco tiempo comenzarán a construir mi casa y quiero certificar que la empresa que contraté haga bien las cosas", comentó a LA VOZ DE SAN JUSTO.

"Nunca vienen mal estos conocimientos ya que nos permiten a la mujeres poder desenvolvernos solas, sin depender de un hombre o tener que contratar un albañil, de hecho una vez que termine el curso tengo pensado poder hacer algunos arreglos en mi futura casa", continuó.

Luego aseguró que "es muy interesante la capacitación porque además de la parte teórica podemos ver de manera práctica los conocimientos, a través de la construcción de viviendas del Fomuvi".

"También aprendemos a presupuestar, lo cual es imprescindible para saber qué cantidad de materiales usar y cuánto dinero se va a gastar", sostuvo. Además reconoció que "muchas veces nos parece complicado esto de la construcción pero es más sencillo de lo que uno piensa". 

 

Ahorro en la mano de obra

Cintia Magallanes, otra de las mujeres que tomaron la iniciativa de asistir a este curso, manifestó: "Estoy terminando mi casa, ya que meda poco y me interesó conocer del tema para poder yo misma hacer las terminaciones que necesito", indicó.

"Obviamente con las voy a hacer sola, sino con la ayuda de un familiar o amigo. De hecho tengo que levantar una tapia y teniendo en cuenta los tiempos que corren donde es muy caro contratar a un albañil, es importante saber y poder desenvolverse sola en la casa", dijo la devotense que vive junto a su hija.

"Creo que es una iniciativa muy importante para las mujeres del pueblo y animo a todas las que puedan a que se sumen ya que es muy útil todo lo que se aprende".

 

La solidaridad, el "motor" de la capacitación

El deseo de ayudar a otros impulsó a Claudia Bernarde a participar de este curso. "Siempre me gustaron estas cosas, ya que lo que me mueve es la curiosidad pero también pensarlo con algún fin solidario, poder contribuir desde mi lugar con aquellos que lo necesiten", expresó.

No descarta también hacer algún arreglo en su casa, aunque podría hacerlo su marido. "La igualdad de género es una realidad, pero no debemos olvidar que por características naturales los hombres tienen más aptitudes para algunas cosas y las mujeres para otra. La mujer aporta una mirada más estética y en detalle, tal vez más en lo arquitectónico",

Por último, Bernarde sostuvo: "Les aseguro a las mujeres que se puede, que podemos, de hecho yo relacioné enseguida la construcción con el arte culinario, donde todo debe estar perfectamente dimensionado y con las cantidades justas", finalizó.




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