AL RESCATE DE EL TALA

El "Profe" Luis Rossi encabeza una cruzada para evitar que el club llegue a una situación irreversible en lo económico e institucional. Hace un llamado a socios, amigos y a toda la comunidad para volver a poner de pie a una entidad icónica del deporte sanfrancisqueño.

Por Gabriel Moyano | La Voz de San Justo 

Luis Rossi camina por el parqué de la cancha de basquet de El Tala mientras un par de chicos tiran al aro. Sus movimientos no serán ágiles como en sus épocas de profe de educación física pero sus pasos siguen siendo firmes y marcan determinación.

También sus palabras. Se acomoda en una de las sillas de las tribunas y los primeros rayos primaverales se filtran por la ventana. Mira para los costados, para arriba y para abajo: "Yo a esto lo vi crecer desde la cancha de piso de tierra y convertirse en lo que hoy es. Por eso estamos preocupados por el presente, pero con la convicción de que trabajando lo vamos a sacar adelante".

El "Profe", que hizo su carrera como docente en escuelas primarias y secundarias de la ciudad y la región, que se desempeñó también en la Facultad Regional hasta llegar a la Inspección, supo ganarse el respeto y el cariño de todos, especialmente en el barrio Catedral.

"Soy parte del inventario del club", expresa con una sonrisa. A pesar de que el motivo de la nota no es placentero, transmite optimismo y contagia el amor que siente por el club.

El Tala no está atravesando una buena situación institucional y económica. Las intimaciones se acumulan y por más que a nadie se le cruce por la cabeza, la posibilidad del cierre de puertas fue en un momento una posibilidad.

Por eso Rossi, junto al contador Bianchi, pusieron manos a la obra con el objetivo de ordenar los papeles y el club para salir del apuro y comenzar a ponerlo de pie nuevamente. El llamado es a todos: socios, simpatizantes, comunidad en general.

 

"En algún momento lo vamos a volver a poner en el lugar de jerarquía que el club supo tener. A los simpatizantes y amigos les decimos que se acerquen, que no los vamos a comprometer, pero sí que aporten ideas".

Parte de la historia del club

"Estoy vinculado al club desde los 6 años" -cuenta Luis todavía acomodándose en el asiento-. En este momento estoy cumpliendo la labor de revisador de cuentas de la actual comisión directiva. Siempre estuve ligado al club, toda la vida, así que un poco como que estoy en el inventario".

El momento actual es coyuntural pero no es único: la institución atravesó cada una de las crisis económicas del país y siempre salió reforzado. Por eso, el "Profe" no ve con tristeza cuando observa a su alrededor:"A mí me produce alegría estar acá, porque al club lo vi desde sus comienzos y ahora lo veo desarrollado en todas sus actividades. El Tala no es solo básquet o vóley, también tiene bochas y otras actividades indirectamente relacionadas, como su gimnasio, su biblioteca, el tae kwondo".

Haciendo un repaso por la historia, Rossi es voz autorizada y cuenta que"El Tala nació como un club de barrio y después tuvo una trascendencia importante para la ciudad. De aquella cancha de piso de tierra pasó a la de mosaicos, vino la tribuna, el techado, más tarde el piso flotante. Fue el primero que se instaló en San Francisco. Las bochas también tienen su historia, el vóley... yo lo vi crecer a la par del barrio y en un momento dejó de ser un club propiedad del barrio".

 "La gran trascendencia la tuvo cuando comenzó a participar de los torneos de la Liga Nacional. Se hizo conocido en todo el país, dejó muy buenos recuerdos y por eso los otros equipos vienen a participar en los tradicionales torneos que organizamos en minibasquet e infantiles que se llama Hugo Allasino. Otro evento importantísimo es el encuentro de vóley, que en cantidad de equipos que convoca es uno de los más grandes a nivel nacional. No se dice mucho pero en bochas nuestro club está afiliado a nivel internacional", añade.

 

A pulmón

El Tala, más allá de los vaivenes nunca dejó de ser en esencia un club familiar, llevado adelante en base al esfuerzo de quienes lo componen."La dirigencia, que no siempre fue abundante en cantidad, los simpatizantes que siempre fueron más que dirigentes y asociados, todos siempre colaboraron. Nunca se trabajó de otra manera que no sea a pulmón. Los clubes se hacen de esta forma, no hay otra manera", cuenta Luis.

Realizando un diagnóstico del momento actual indica que "estamos en una situación complicada, difícil, pero reversible. Junto al contador Bianchi, ateniéndonos al estatuto, hicimos un llamado amplio a dirigentes de la comisión directiva y de todas las subcomisiones. La gente respondió y les planteamos crudamente cómo estaba la cosa. Acá vemos que las subcomisiones están trabajando muy bien, pero la institución en sí no está ordenada. Se dejó estar, se aflojaron un poco las costumbres del trabajo ordenado y constante y entonces aparecieron las deudas".

En ese sentido profundiza:"Los papeles no están al día, hay que poner las cosas en orden. Este desorden noscostóperdernos un subsidio de la provincia y un crédito de estos denominados blandos. Por eso hicimos este llamado para reflexionar. Necesitamos que los esfuerzos de las subcomisiones se aúnen para el bien de la institución".

Pero con la determinación con lo caracteriza, el "Profe" asegura: "Tenemos que empezar a levantar al club y ponerlo en el lugar que le corresponde. Mucha gente de la ciudad pregunta por qué El Tala está así y nosotros estamos tratando de devolverle la preponderacia que tuvo en la ciudad".

 

"Nunca se trabajó de otra manera que no sea a pulmón. Los clubes se hacen de esta forma, no hay otra manera"

Lo que nadie quiere imaginar

Pensar a San Francisco sin El Tala suena a imposible. Pero la posibilidad estuvo, o está. "Si esto lo dejamos seguir así, por supuesto que vamos a llegar a un extremo al que nosotros no queremos llegar. Por eso desde la primera reunión se empezó a trabajar para que eso no suceda. Por ejemplo nos propusimos recuperar los socios que por distintos motivos no se les fue a cobrar más. Además hay mucha gente que siempre simpatizó, vino al club pero nunca fue socio, así que también empezamos a asociar esos casos, explicando cuál es la situación", cuent Rossi.

En ese sentido agrega: "Abrimos una cuenta especial para todos los que quieran aportar, ya sea económicamente o con especias, publicidad o ideas. Muchas veces esto se puede solucionar con ideas. Se está trabajando en realizaciones gastronómicas, ya se empezaron a hacer con éxito para ir tapando una temas urgentes".

Detallando la situación explica que "a nivel impuestos hay problemas. También con el agua, el gas, la luz. Todas esas cosas hay que pagarlas al día porque si no después vienen los recargos y más tarde te cobran los servicios. Hay que ordenarse y trabajar".

Rossi detecta otra clase de problemas que no son económicos: "No podemos negar que hay diferencias, celos, o algunos inconvenientes de tipo personal entre las diferentes subcomisiones. Ha llegado el momento de dejar eso de lado, porque si se cae el club, las subcomisiones también se caen más allá de que estén trabajando muy bien".

Finalmente, cuando le preguntamos cómo se imagina a El Tala dentro de un año, su rostro se ilumina y quizás con la alegría de aquel pibe de 6 años que entró por primera vez al club de calle Avellaneda responde: "Como estaba en aquellos gloriosos. No creo que dentro de un año logremos eso, pero hay que empezar. En algún momento lo vamos a volver a poner en el lugar de jerarquía que el club supo tener. A los simpatizantes y amigos les decimos que se acerquen, que no los vamos a comprometer, pero sí que aporten ideas".




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